Filadelfia, PA – El cuidado de nuestra salud bucal va más allá de la apariencia estética, debido a que en nuestra boca habitan normalmente bacterias en cantidades no peligrosas, sin embargo, cuando la higiene bucal no es adecuada estas bacterias aumentan y se produce inflamación de las encías (gingivitis), donde el sangrado es la principal señal de esta, lo cual puede progresar a estados más avanzados como una infección bacteriana profunda afectando los tejidos alrededor de los dientes como el hueso (periodontitis) presentando síntomas como mal aliento, hipersensibilidad en los dientes al frio, movilidad y/o pérdida de los dientes, hasta aparición de abscesos bucales.
De acuerdo con Clínica Mayo, la periodontitis, además, está relacionada con enfermedades respiratorias, artritis reumatoide, problemas de control de la glucosa sanguínea en la diabetes, y con enfermedad cardiacas.
Es importante saber que las encías están compuestas por varias ramas arteriales, y es aquí el origen de su estrecha relación con el corazón, debido a que si una persona padece de periodontitis las bacterias pueden pasar fácilmente al torrente sanguíneo a través de esas arterias y transportar sangre contaminada que eventualmente llegará al corazón, aumentando el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares como infartos o anginas de pecho. Debido a que las bacterias empiezan a generar daños como infección o inflamación en el músculo interno del corazón (endocarditis) o aceleran el endurecimiento de los vasos sanguíneos que por consiguiente puede provocar la aparición de coágulos que en ocasiones progresan a ataques cerebrales.
Por tanto, es vital mantener una higiene bucal adecuada con revisiones periódicas al odontólogo para ayudar a prevenir afecciones cardiacas, cerebrales y principalmente bucales.
Con el regreso a clases, las escuelas piden un reporte de salud bucal de los alumnos; aprovecha para hacerte limpieza tú también.
Periodontitis: síntomas
Los signos y síntomas de este padecimiento pueden comprender encías inflamadas o hinchadas, de color rojo brillante, rojo oscuro o morado, sensibles al tacto, que sangran fácilmente, sangrado después del cepillado, pus entre los dientes y las encías, y dolor al masticar.