Los venenos del liderazgo y la cultura laboral

Jacques Giraud es ingeniero, especialista en desarrollo organizacional, master coach y mentor, con más de 27 años de experiencia y más de 400 seminarios impartidos como facilitador de Insight Seminars en más de 15 países. Autor del libro “Super Resiliente”. www.jacquesgiraud.com

Si te dieran una flecha envenenada, ¿perderías el tiempo examinando su diseño o buscando culpables? Según el budismo, esa no es la mejor estrategia para sobrevivir. ¿La solución? Reconocer el veneno, evitar que se propague y buscar una manera de neutralizarlo. Una lección que, aunque milenaria, parece haber sido ignorada en demasiadas salas de reuniones y cafeterías corporativas.

En las organizaciones, al igual que en las personas, circulan “venenos” que no sólo enferman el alma, sino también la cultura laboral:

  1. Ignorancia: Esa joya que te hace creer que lo sabes todo, cuando en realidad no tienes ni idea. Según un informe de Gallup (2023), el 67% de los empleados sienten que sus líderes no están adecuadamente capacitados para manejar los retos actuales.
  2. Ira: El clásico berrinche de “¿cómo se atreven a no seguir mi idea?”. Es ese fuego que arde cuando el ego no obtiene la validación que pide a gritos. Según Harvard Business Review (2022), los equipos que experimentan altos niveles de conflicto reportan una caída de hasta el 40% en la productividad.
  3. Miedo: Es la reacción ante amenazas que muchas veces sólo existen en tu cabeza. Si fuera un software, sería un antivirus que detecta peligros inexistentes y se bloquea a sí mismo. El Foro Económico Mundial señala que el miedo al cambio es una de las principales barreras para la innovación en el 73% de las organizaciones.
  4. Avaricia: El mantra de “hacer más, más y más” y no medir los procesos ni aprender de los resultados, es una distorsión de la gerencia moderna sin contraprestar el servicio con bonificaciones y salarios justos. Estudios de McKinsey muestran que empresas con culturas generosas tienen un 21% más de probabilidades de retener talento clave.
  5. Orgullo: Ese aliado que te hace pensar que pedir ayuda es un signo de debilidad. En las organizaciones se manifiesta como “yo lo hago mejor que cualquiera”. Spoiler: no es cierto.
  6. Celos: En términos laborales, “¿por qué a ellos les dieron el proyecto estrella y a mí no?”. Los celos son una de las principales causas de renuncias silenciosas.

Cuando estos venenos se instalan en una organización, no necesitas a Sherlock Holmes para notar que los equipos se desmotivan y sólo cumplen con lo justo. O se presentan conflictos silenciosos que terminan en gritos, e incluso talentos que prefieren huir antes que quedarse en un entorno tóxico. ¿Y la productividad? Ahí, paralizada en un rincón, junto con las grandes ideas que nunca se atrevieron a salir.

¿Hay remedios caseros para estos venenos? No, lo que hay son decisiones conscientes:

-Humildad y apertura al aprendizaje. Aprende a decir “no sé” y “necesito ayuda” sin miedo. Vulnerabilidad no es lo mismo que debilidad.

-Da un paso adelante, incluso si tiemblas. El mundo real suele ser mucho más amable que tus peores fantasías. ¿Qué oportunidad estás dejando pasar por miedo?

-Practica el arte de compartir. Entender que el éxito colectivo es más poderoso que la acumulación individual puede ser revolucionario. En lugar de competir con los demás, celebra sus logros y aprende de ellos. Es gratis y liberador.

¿Estás dispuesto a sacar los venenos de tu organización antes de que sea demasiado tarde? ¿O tú eres el que lleva el veneno dentro?

  • Jacques Giraud es ingeniero, especialista en desarrollo organizacional, master coach y mentor, con más de 27 años de experiencia y más de 400 seminarios impartidos como facilitador de Insight Seminars en más de 15 países. Autor del libro “Super Resiliente”. www.jacquesgiraud.com

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